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En España

1.    Centro de día para personas con enfermedad mental grave y crónica en situación de exclusión social sin hogar en Madrid

Caritas Diocesana de Madrid (Fundación Pilar de la Mata)

   

       

Este proyecto se desarrolla  en el complejo de la calle Sta. Hortensia número 1, portales D,F y G, propiedad del patronato de la Fundación de la Mata.

Es un Centro de Día (30 plazas) para enfermos mentales graves y crónicos en situación de exclusión social sin hogar. Dicho recurso intenta dar respuesta a un colectivo de enfermos mentales que con muchas dificultades podían acceder a la red normalizada de Salud Mental. Su objetivo fundamental es vincular a enfermos mentales en situación de exclusión social sin hogar, a un proyecto de soporte social, que facilite la atención médico-psiquiátrica, consiga cierta estabilidad en su problemática social y enfermedad para, posteriormente, ser derivados a otros recursos ya desde un centro de Salud Mental asignado. Es un centro de baja exigencia  y sirve de apoyo y enganche para dichos enfermos, con la vocación firme de ser centro de transición a la red normalizada de atención de Salud Mental.

Ofrecer a las personas de exclusión social sin hogar con enfermedad mental grave y/o crónica el acompañamiento y la motivación por su atención en la red socio sanitaria; así como seguimiento, soporte, y el desarrollo de medidas y actividades necesarias de apoyo al tratamiento psicosocial, que favorezcan la recuperación e integración comunitaria.

En este proyecto trabaja específicamente una hermana como Coordinadora de Servicios Generales, tanto para el Centro de Día como para la Mini Residencia. Forma parte del equipo, asiste a sus reuniones y tiene funciones muy específicas en coordinación con el director. 

2.    Casa de Acogida San Agustín y Santa Mónica,                                         

recurso residencia  para personas en situación de exclusión social

  

   

La Casa de acogida se integra dentro de los servicios transversales de vivienda, como recurso residencial para personas en situación de exclusión social que necesitan un espacio tutelado para realizar parte del proceso de inclusión social.

Objetivos:

  

Mejorar la calidad de vida de los residentes

*  Cubrir sus necesidades básicas, sanitarias, de higiene, alimentación, alojamiento y administrativas.

*  Propiciar un clima familiar y de acogida que permita afrontar su propia realidad.

*  Ofrecer un marco de referencia social que propicie el desarrollo de actitudes de crecimiento personal.

Fomentar e incrementar su autonomía e independencia personal, acompañando el proceso de inclusión social.

*  Favorecer la adquisición de autonomía en sus necesidades básicas: salud, alimentación y cuidado de su ropa.

*  Fomentar la adquisición de habilidades sociales para la convivencia y participación activa en su entorno.

*  Favorecer y acompañar la iniciación de proceso de inserción socio-laboral.

   

     

En la Casa de Acogida trabajan dos hermanas, una que es encargada de la administración de la Casa con sus propias funciones, y otra como coordinadora de servicios de la Casa, también con sus funciones. La tercera hermana colabora con ellas los domingos que se quedan a cargo de la Casa todo el día.

Todas las hermanas compartimos muy de cerca con los usuarios de Salud Mental y residentes de la Casa de Acogida, les acompañamos de modo individual y comunitario, bien en la Casa, bien en los hospitales u otras actividades.

Los dos Proyectos son un trabajo muy hermoso y muy acorde con el carisma de AMICO, atendiendo a personas totalmente disfuncionales, desintegradas en la sociedad, prácticamente todos sin familia, los “últimos”, los más abandonados de la sociedad, gente de muchos años de calle, cárcel, drogodependencia, enfermos de VIH, etc.

Nuestra tarea como religiosas en este Complejo es de “presencia de Dios” en medio de ellos, de evangelización callada y silenciosa en primer lugar con nuestra acogida y cariño, – que es la primera evangelización – aceptándolos como son y amándolos como son y cómo llegan, sin juzgarlos, tratándolos con mucha misericordia. Después les ofrecemos una evangelización más directa y personalizada, individualizada, y si la aceptan, los preparamos para que conozcan y amen a Dios, reciban los sacramentos y formen parte activa de la Iglesia. Pero respetamos totalmente el credo de cada uno y no discriminamos a nadie. A todos los queremos y atendemos por igual. Ellos a su vez también nos quieren, aceptan y respetan.

Es hermoso que cuando salen de aquí vuelven a visitarnos o a pedirnos ayuda en sus problemas. Normalmente siempre vuelven a vernos y a un gran número se le da seguimiento. 

Hacemos otras tareas adicionales a nuestro trabajo, fuera de él y en nuestras horas libres.

   

       

Una hermana tiene la acogida en el despacho parroquial de Caritas una tarde a la semana, atiende las necesidades de la gente que acude allí buscando ayudas o bolsa de trabajo y los socorre cuanto está a su alcance. Actualmente la situación es muy difícil por la crisis actual y acude gran número de inmigrantes, sin papeles, sin trabajo, muchas veces sin tener de qué vivir.

Otra hermana visita a los enfermos de la parroquia, les lleva consuelo y compañía, los acompaña a los hospitales cuando están solos, etc.

Otra hermana atiende el grupo de jóvenes de la parroquia, y una noche sale a repartirle bocadillos y café con leche caliente a las personas que duermen en la calle es un sector determinado de Madrid. Esto lo hace acompañada de un grupo de voluntarios.